A 11 años de la primera movilización que marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia machista, miles de personas volvieron a manifestarse en todo el país para reclamar medidas urgentes y mayor intervención del Estado.
Una nueva edición de la marcha “Ni Una Menos” reunió este 3 de junio a organizaciones sociales, feministas, sindicales y de derechos humanos en distintos puntos de Argentina. El acto central tuvo lugar frente al Congreso de la Nación, donde uno de los principales reclamos fue la declaración de la emergencia nacional en violencia de género ante el aumento de casos y la persistencia de situaciones de riesgo para mujeres y diversidades.
Los manifestantes advirtieron sobre la necesidad de fortalecer las políticas públicas destinadas a la prevención, asistencia y protección de víctimas. Además, cuestionaron los recortes presupuestarios y la reducción de organismos especializados en la temática, señalando que la violencia de género continúa siendo una problemática estructural en el país.
La convocatoria estuvo atravesada por el impacto de recientes femicidios que conmocionaron a la sociedad y reavivaron el reclamo de justicia. A más de una década del primer grito colectivo de “Ni Una Menos”, las organizaciones insistieron en que la lucha sigue vigente y reclamaron respuestas concretas para frenar la violencia contra las mujeres.



