La Cooperativa CALF conmemoró un nuevo aniversario de su fundación, ocurrido el 17 de diciembre de 1933, y continúa consolidándose como la distribuidora eléctrica más importante de la Patagonia y un pilar fundamental en el desarrollo de la capital provincial.
Lo que comenzó como una iniciativa vecinal para enfrentar las deficiencias y altos costos de las empresas privadas de la época –impulsada por la prédica cooperativista de Jesús Merino Villanueva– se transformó en una institución clave para la ciudad. Aquella “Usina del Pueblo”, nacida en una asamblea en el cine La Armonía con 121 socios fundadores, es hoy el motor energético y social de Neuquén.
Desde sus orígenes, CALF ha crecido al ritmo de la ciudad, evolucionando de una respuesta local a las fallas de compañías internacionales hacia una estructura técnica moderna y diversificada. Actualmente, administra una extensa red que incluye alrededor de 400 km de líneas de media tensión, 2.100 km de baja tensión y más de 1.100 subestaciones transformadoras. Además, el programa de recambio de alumbrado público ha instalado ya 40.000 luminarias LED, contribuyendo a mayor seguridad y eficiencia energética en los barrios.
Más allá de la distribución eléctrica, la cooperativa mantiene su esencia solidaria con servicios comunitarios esenciales: el Servicio Solidario de Sepelios, extendido al Alto Valle; capacitaciones gratuitas a través del Instituto Superior de Acción Cooperativa (ISAC); y acciones de salud preventiva, como el vacunatorio móvil.
2025: un año de innovación y expansión
Este aniversario encuentra a CALF en plena transformación digital y diversificación. En 2025, la entidad avanzó significativamente con el lanzamiento y consolidación de nuevas unidades de negocio. Calfibra, su servicio de internet por fibra óptica, se acerca al 80% de cobertura en la ciudad de Neuquén, con despliegues robustos y redundantes que también llegan a otros sectores de la provincia, posicionando a la cooperativa como proveedora de soluciones tecnológicas de vanguardia.
A ello se suman Calf Renova, enfocada en energías renovables y sustentables para contribuir a la transición de la matriz energética provincial; CalfPay, la billetera virtual lanzada este año que optimiza la gestión de fondos cooperativos y busca captar el mercado local con una propuesta accesible y solidaria; y Calf Infra, dedicada a obras civiles y de infraestructura urbana.
La modernización también alcanza la atención al asociado: digitalización de trámites, asistentes virtuales y mejoras administrativas que facilitan el contacto directo y eficiente.
Con cerca de 198.000 usuarios y 119.000 socios activos, CALF reafirma su compromiso con la reinversión local mediante extensiones de redes, incorporación de tecnologías inteligentes y planes que minimizan interrupciones, acompañando el crecimiento sostenido de Neuquén.
En sus 92 años, la trayectoria de CALF demuestra una rara capacidad de evolución sin perder su identidad cooperativa: un modelo donde el servicio público se entrelaza con la participación comunitaria y la solidaridad vecinal.



